Se presentó en sociedad el Laboratorio de Investigación e Innovación para el Desarrollo Humano (LIIDH)

Con foco en resolver problemas públicos con datos y tecnología, la Escuela de Política y Gobierno lanzó el LIIDH: un espacio de investigación y desarrollo de soluciones innovadoras que promueve equipos mixtos, pruebas piloto y transferencia de conocimiento para mejorar decisiones en organizaciones.
En un Teatro Tornavía lleno de estudiantes, docentes, trabajadores nodocentes, investigadores, miembros de asociaciones empresariales e industriales nacionales y municipales, y especialistas en gestión pública, se llevó a cabo el lanzamiento del LIIDH. El evento puso el foco en los desafíos y oportunidades que plantean la innovación y la transformación digital.
La apertura estuvo a cargo de Héctor Mazzei, secretario de Gobierno y Relaciones Institucionales, director de la carrera de Administración Pública y director del LIIDH, quien subrayó la importancia de diseñar soluciones digitales con enfoque humano. A continuación, Ricardo A. Gutiérrez, decano de la EPyG, destacó el valor estratégico del laboratorio para fortalecer el estudio y la práctica de la gestión pública en clave digital. También participó Ana María Llois, vicerrectora de la UNSAM, quien celebró la iniciativa y confió en su capacidad para dinamizar la innovación en la universidad.
Por su parte, Pablo Palmaz, subsecretario de Relaciones Interinstitucionales y coordinador del LIIDH, explicó que se trata de un laboratorio de investigación aplicada que trabaja con lógica de ensayo y error, medición de resultados y mejora continua. Remarcó la necesidad de crear condiciones habilitantes para que la innovación suceda —interacción, diversidad de miradas, metas claras, compromiso y constancia— y de traducir la evidencia (datos confiables) en decisiones útiles para contextos complejos.
Durante la apertura institucional, Mazzei recordó a Carlos H. Acuña y la importancia de su obra para los estudios de la administración pública. Por su parte, Ricardo A. Gutiérrez destacó el rol central de Acuña en la creación del Doctorado en Administración Pública y el Área de Estado, Administración y Políticas Públicas, lo que terminó de completar el tramo formativo de la EPyG en ese campo.
Ejes de trabajo
Palmaz presentó los ejes de acción del LIIDH, con un enfoque orientado a resultados:
- Gestión pública informada por evidencia: utilizar datos para mejorar la toma de decisiones en entornos complejos.
- Innovación digital en las organizaciones: promover la adopción de valores, procesos y tecnologías que orienten las organizaciones hacia la transformación social.
- Investigación, formación y transferencia: generar, difundir y compartir conocimiento para impulsar el desarrollo en la era de la información.
Para ilustrar el potencial del laboratorio, se presentaron tres experiencias desarrolladas desde la universidad junto al sector público, sector privado y tercer sector, que combinaron gestión, tecnologías e innovación con impacto en el desarrollo humano.
En ese sentido, el LIIDH se propone como un espacio transdisciplinario e intersectorial que busca integrar prácticas y saberes para abordar problemas complejos.
Diálogo y perspectivas sobre tecnología e innovación
El conversatorio posterior, moderado por Palmaz, reunió a consejeros del LIIDH de distintos ámbitos para compartir miradas sobre la implementación de tecnologías y el uso de inteligencia artificial:
- Ezequiel Álvarez (ICAS–CONICET–UNSAM) resaltó el poder de los datos para generar valor público y remarcó que lo humano debe estar en el centro de cualquier solución tecnológica.
- Yas García (Fundación Conocimiento Abierto) señaló que el Estado argentino enfrenta rezagos en incorporación tecnológica, pero que es posible recuperar capacidades mediante formación e inversión sostenidas.
- Mauro Solano (consultor en sector público) destacó la importancia de regular e implementar con contexto y a través de decisiones conscientes, estratégicas y realistas, según cada organismo.
- Eduardo Laens (Varegos) destacó el uso de las tecnologías de las Big Tech para la adopción en privados (PyMEs y Organizaciones), pero remarcó la necesidad de impulsar soluciones locales que fortalezcan la soberanía tecnológica para soluciones de estado.
El intercambio giró en torno a la posibilidad de innovar en Argentina mediante la interacción entre sectores y disciplinas. Hubo consenso en que la innovación no es solo un desafío técnico: también es un imperativo social y ético. La articulación, la evidencia y la experimentación surgieron como claves para que la tecnología sea una herramienta efectiva de transformación social.
